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Así se refirió el senador Ignacio Walker, presidente del PDC., a la iniciativa de su colega, Carolina Tohá, jefa del PPD., de sepultar a la Concertación y rebautizarla como Convergencia. La ex-diputada asumió de este modo la penosa tarea de encabezar el funeral de esa coalición, una decisión pendiente desde su derrota en la presidencial 2009. En la práctica Tohá sorprendió a los restantes partidos del bloque, al anunciar públicamente que se negaba a asumir la vocería del grupo, de no mediar tal reformulación. Y se anotó un menguado triunfo, frente a sus pares, puesto que los timoneles tanto, del PDC., como el PS y radicalismo, no pudieron menos que aceptar que, ante el 17% de respaldo ciudadano, la actual estructura es a lo menos "insuficiente"
Delicada expresión, para referirse a la incapacidad de capitalizar, en algo, las movilizaciones estudiantiles. De momento, la vocería quedó en manos de Osvaldo Andrade, quien sólo hablará el 5 de octubre, para informar qué se decide. Aunque esta exigencia, de renovar rostros, liderazgos. programas y proyectos, data del 2010, cuando reaccionaron ante el desastrozo resultado de
la candidatura de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
En realidad Tohá, habla de incluir al Partido Comunista en esta alianza, situación que ni Walker, don Ignacio ni la DC., están dispuestos a admitir, excepto, en cuanto a un entendimiento electoral, pacto que le dió un dividendo histórico al PC., organización que después de casi 40 años, logró instalar a tres de sus elementos en la Cámara de Diputados.
De manera que al senador Ignacio Walker, le asiste la razón, al preguntarse ¿ y con quién caminaremos ahora? El mismo se responde: "no lo sabemos"
En realidad el caso es crítico para el PDC., que pasó de constituir en 1989, el partido con la mayor representación parlamentaria, a ser una pálida expresión política. Sólo la inesperada elección de Andrés Zaldívar y Ximena Rincón como senadores, les salvó de un bochorno mayor. Porque desde aquellos años (89), a esta parte, la colectividad perdió más de un millón de votos, caudal traspasado a la centroderecha, en un proceso que refleja el colapso experimentado en Europa por las colectividades de cuño DC.
Este fenómeno incontenible responde a las contradicciones que presenta. En Chile, históricamente, ella se alió con comunistas y socialistas, para barrer con cualquier manifestación política de sello nacional. El PDC adhirió entusiasta, a los modelos de planificación de los sesenta-setenta, perdió al menos una cuarta parte de sus militantes y dirigentes jóvenes los que emigraron,pasándose a la Unidad Popular: el partido les quedaba chico. Algo parecido a lo que ocurrió con la juventud del Partido Radical, que terminó por ser más marxista que el PC.
Y después, para poner la guinda a la torta, llamó a la intervención militar, para desalojar a Salvador Allende del poder, hecho que infructuosamente intentó disimular. Así el zigzagueo político que la caracteriza,devino en este costo. Fracasada la candidatura Frei la DC., quedó sin figuras y carece de algún proyecto político distinto al de la Concertación. En consecuencia, intentará mantener la misma Concertación, tal vez con otro nombre, pero esencialmente idéntica. Seguirá trenzando la cuerda que será utilizada en su cadalso.
No deja de ser curioso que el surgimiento de la DC., al alero de la Iglesia, estando destinada a contener al comunismo de post-guerra, en nuestro país, discurriera por la vereda opuesta. Siempre simpatizando con ellos, facilitando, operando, creando condiciones propicias para que la extrema izquierda, tuviese menos trabajo, a la hora de la revolución. Por cierto Ignacio Walker, que es un dirigente moderado dentro de esa organización, no sabe con quién caminará después del 5 de octubre. No podrá hacerlo con Jorge Pizarro, quien desde la presidencia del Senado, se permitió desnaturalizar el cargo, como interviniente en la pequeña contingencia, al embarcarse en prácticas descalificadoras y tremendamente odiosas hacia el Ejecutivo. Y menos podría caminar con socios tan poco honestos, tan escasamente confiables como el Partido Comunista. Walker sabe que su única salida es mantenerse en el centro. Y que eso supone un acuerdo con el gobierno. Cuántos podrían acompañarlo en semejante aventura, es un dato desconocido. Pero tarde o temprano. llegará esa hora. Eso o la extinción.