Etimológicamente la información significa “estas al tanto de lo que ocurre”, Ortega y Gasset decía: estar al tanto de las circunstancias.
Pues bien, esto,( estar al tanto de las circunstancias) en el marco donde se desarrolla nuestra vida, implica la utilización de la razón. Difícilmente podremos apreciar el curso y la influencia de las circunstancias sin realizar inmediatamente un trabajo de relacionar elementos; razonamos, y establecemos al final un juicio.
Así, en la información, el acontecer viene siempre acompañado de una operación racional. Si esta no existe, no tomamos conciencia de lo que son nuestras circunstancias.
La carencia de información, es una ausencia de circunstancias, o lo que es lo mismo, vivir en la inopia. Asi, cuando alguien esta sin información, decimos que esta desligado del mundo.
Sin embargo, esta situación no debe confundirse con la situación donde el sujeto se encuentra confrontado con la desinformación, que es muy diferente!
Así podremos tomar conciencia de lo que es realmente la desinformación.
La desinformación no es el mecanismo que no alcanza nuestra razón... no es ni ausencia de ansias de circunstancias. Es la operación que va creando un juicio espontaneo, sobre lo que, de facto, NO EXISTE.
Desinformares situar al sujeto en un ambiente de circunstancias en que la razon del sujeto va a operar como si estas circunstancias existieran, lo que en realidad no pasa.
Por lo tanto, desinformar, no es privar al sujeto de elementos para su razon, sino hacer que el sujeto se ejercite sobre algo inexistente! Es impulsar al sujeto a crear un ambiente falso (algo así como la película Matrix), inexistente. Es una estafa a nuestra capacidad de razonar y tomar conciencia de las circunstancias que acompañan nuestra vida.
Esto nos explica por qué el que manipula la desinformación, puede tener del sujeto juicios,(evidentemente falsos) que sirven para conservar la influencia que tiene sobre el sujeto. Todos conocemos las “formas múltiples del Horóscopo”. La desinformación, es un Horóscopo del vacío.
La doctrina de acción de la desinformación, es Nunca anunciar la verdad!
Peor que la carencia de información real, es la información de algo inexistente. Decir que en Noruega han sido sorprendidos un grupo de cultivadores de Marihuana es no anunciar que en Noruega, por su clima no puede conseguir aquello, sino dejar que el sujeto crea que Noruega es como Colombia.
Hay una voluntad en el desinformante de confundir toda operación racional en el sujeto.
Actualmente, con las nuevas formas de comunicación, sin distancia y sin tiempo, la desinformación es devastadora. La desinformación es un arma subversiva de bajo costo y gran resultado.